Formentera no se visita,
Formetnera se vive.
Olvida la Formentera de los folletos. La real empieza donde termina el asfalto: en nuestros caminos, en el silencio de nuestras puestas de sol y en la libertad de un desayuno sin prisas, sin reloj y en tu terraza privada.
Cuando eliges hospedarte en Can Xumeu Carlos, esa esencia más íntima, tranquila y genuina de Formentera también forma parte de la experiencia.