La Isla de la Sal
Durante siglos, Formentera fue conocida principalmente por sus salinas. La extracción de sal no solo fue el motor económico, sino que moldeó el paisaje que hoy vemos en el Parque Natural de Ses Salines. Era una vida dura, marcada por el aislamiento y la autosuficiencia.
Entre los siglos XVI y XVIII, la isla quedó despoblada debido a los constantes ataques piratas, convirtiéndose en un refugio temporal hasta que las torres de defensa que aún hoy bordean la costa permitieron un regreso seguro.
El Legado de la Libertad
En los años 60 y 70, Formentera se convirtió en un mito para la generación hippie. Personajes como Bob Dylan o Pink Floyd buscaron en estas tierras la paz y la desconexión que el mundo moderno les negaba. Ese espíritu de libertad y respeto por la naturaleza sigue siendo el alma de la isla.
Vivir en Can Xumeu Carlos es conectar con esa Formentera auténtica, donde el tiempo parece detenerse bajo el sol del Mediterráneo.